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ūüü† ¬ŅBola (naranja) extra?

Borja Ventura
Borja Ventura
‚úŹÔłŹ 1.500 palabras ‚ŹĪÔłŹ 11 minutos¬†
ūüĎčūüŹĽ Saludos, votantes,
Apenas dos semanas despu√©s de la implosi√≥n del PP, Alberto N√ļ√Īez Feij√≥o ya es el √ļnico candidato posible para dirigir el partido. Ser√° elegido por aclamaci√≥n, como quer√≠a. Pero, como tem√≠a, a√ļn no ha llegado y ya le ha estallado el primer problema: Ma√Īueco ha pactado un gobierno con Vox, permitiendo a la ultraderecha gobernar y llev√°ndose la reprimenda del partido a nivel europeo. Y a r√≠o revuelto puede haber un beneficiado al que ya d√°bamos por amortizado: Ciudadanos podr√≠a tener una bola extra en el pinball que es la pol√≠tica nacional.
Al l√≠o ūüĎáūüŹĽ
ūü•Ä Punto uno: naranja marchito
La historia del auge de Ciudadanos tiene un punto de inflexi√≥n que explica gran parte del fen√≥meno que fue: el marketing pol√≠tico. Gracias a √©l consiguieron dar a entender que era un partido nuevo aunque en realidad fuera m√°s viejo que aquel al que hab√≠a venido a sustituir. Para entender esto hay que remontarse a 2006, cuando consiguen su primera representaci√≥n institucional (tres diputados en el Parlament catal√°n), un a√Īo antes de que naciera UPyD.
Durante los siguientes ocho a√Īos su meta consisti√≥ en sobrevivir a la formaci√≥n de Rosa D√≠ez, que poco a poco ir√≠a viviendo sus momentos dorados (llegada al Congreso, alg√ļn diputado auton√≥mico, grupo parlamentario propio). No ser√≠a hasta 2014, el a√Īo en el que el descontento por la crisis de representatividad tras el 15M cristaliz√≥ en formaciones pol√≠ticas, cuando dieron el salto. La ‚Äėrenovaci√≥n‚Äô se convirti√≥ en el gran argumento pol√≠tico, y supieron enfundarse en ese disfraz con mensajes innovadores y candidatos j√≥venes y teleg√©nicos. El naranja acab√≥ por brillar m√°s que el magenta gracias, de nuevo, al marketing pol√≠tico.
Desde entonces, Ciudadanos ha conseguido representaci√≥n en el Congreso y el Parlamento Europeo (desde 2015 hasta ahora) o el Senado (durante unos meses en 2019). Adem√°s, ha logrado asientos en casi todos los parlamentos auton√≥micos. Lo consigui√≥ en dos tandas: su gran salto en 2015, primero con peso espec√≠fico en Catalu√Īa y Madrid, y despu√©s ampliando su presencia, primero en 2018 cuando entra como socio de gobierno en Andaluc√≠a, y despu√©s en mayo de 2019 cuando logra hacerse un hueco en Canarias, Castilla-La Mancha y Navarra (en coalici√≥n con PP y UPN). S√≥lo se han quedado fuera en Galicia y Pa√≠s Vasco.
Evoluci√≥n de esca√Īos (Congreso, Senado y CCAA) de Ciudadanos
Evoluci√≥n de esca√Īos (Congreso, Senado y CCAA) de Ciudadanos
En aquel momento Ciudadanos pudo haber sido el socio centrista de un Gobierno con el PSOE, pero prefiri√≥ dar la batalla por conquistar la derecha. Entre lo primero, en abril de 2019 (con 57 diputados), y su derrumbe como opci√≥n pol√≠tica siete meses despu√©s (con s√≥lo diez esca√Īos) medi√≥ el que posiblemente sea el mayor error pol√≠tico de nuestra historia moderna. De la vicepresidencia como punto de partida a la irrelevancia y el abandono.
Como si de un terremoto se tratara, su poder territorial ha ido sufriendo desde entonces devastadoras r√©plicas. En febrero de 2021 dejaron de ser la referencia espa√Īolista en la Catalu√Īa que les vio nacer, perdiendo un tercio de sus esca√Īos, y tres meses despu√©s desaparecieron de la Comunidad de Madrid engullidos por el PP de Isabel D√≠az Ayuso. Hab√≠an perdido la guerra de la primac√≠a de la derecha y, con ella, la posibilidad de ser una alternativa de centro reformista. Las recientes elecciones en Castilla y Le√≥n, donde pasaron de socios de gobierno a mantener a duras penas un asiento, han confirmado que el derrumbe ha seguido a pesar de los cambios de liderazgo y estructuras.¬†In√©s Arrimadas apenas goza de migajas de atenci√≥n en comparaci√≥n con Albert Rivera.
El final del proyecto parec√≠a tener una fecha clara: 2023, a m√°s tardar. Es el a√Īo en el que la mayor√≠a de parlamentos auton√≥micos se renovar√°n y es el l√≠mite legal para celebrar elecciones generales. Pero Castilla y Le√≥n, justo la √ļltima comunidad en la que han besado la lona, puede ser el punto de inflexi√≥n en ese futuro que parec√≠a ya escrito. El pacto del PP con Vox, el primer gobierno en el que participa la extrema derecha en democracia, puede tener consecuencias. Es verdad que ha sido posible gracias al derrumbe de Ciudadanos, pero tambi√©n es verdad que ese escoramiento del PP hacia la derecha podr√≠a ser la √ļltima oportunidad para que Ciudadanos logre sobrevivir.
ūüĆĪ Punto dos: brotes verdes
La debilidad de Ciudadanos ahora mismo es tal que su futuro ya no depende de ellos. Depende, b√°sicamente, de lo que hagan otros con los que compite. Y mirando desde fuera, con la renovaci√≥n en el liderazgo del PP (Alberto N√ļ√Īez Feij√≥o por Pablo Casado) podr√≠a pensarse que se le cierran puertas. A fin y al cabo, Feij√≥o parece de entrada m√°s centrista que Casado. Pero claro, con Casado el PP s√≥lo hab√≠a gobernado con apoyos externos de Vox y ahora el PP va a gobernar directamente con Vox. Eso cambia las cosas, aunque Feij√≥o intente lavarse las manos estirando el clich√© del gallego que habla siempre en condicional.
Partido Popular
‚ÄúAntes, ni siquiera, de ser presidente del partido me echan la culpa de todo lo que pasa en Espa√Īa en los √ļltimos diez d√≠as; pero os confieso que estoy acostumbrado a esto y me ha dado suerte‚ÄĚ.

ūüĎČ No est√° mal. Empezamos bien.

ūüďļ @FeijooGalicia
#Preparados https://t.co/Z39mDZ1uF4
Es verdad, y tiene raz√≥n Feij√≥o en esto, que a√ļn no ha llegado al cargo y ya le est√°n culpando por las decisiones de sus barones. Y tambi√©n es verdad que si Ma√Īueco ha pactado con Vox ha sido porque la decisi√≥n de G√©nova (la de Casado) de adelantar elecciones le ha forzado a ello. Al menos si quer√≠a mantener la presidencia, claro. Pero es precisamente Feij√≥o el que ha dicho que es mejor ‚Äúperder el Gobierno que ganarlo desde el populismo‚ÄĚ. Claro, que lo ha dicho despu√©s de que se firmara el acuerdo en Castilla y Le√≥n. Porque, no seamos ingenuos, Ma√Īueco no habr√≠a suscrito ese acuerdo si Feij√≥o se hubiera opuesto, aun no siendo todav√≠a el presidente ‚Äėoficial‚Äô del PP.
EL PA√ćS
Periodista: En el punto [del acuerdo con Vox] sobre el 'adoctrinamiento ideol√≥gico', ¬Ņes el pin parental?
Ma√Īueco: Significa que no haya adoctrinamiento ideol√≥gico.
Periodista: Pero, ¬Ņahora hay adoctrinamiento?
Ma√Īueco: No, por eso nos parec√≠a importante hacer hincapi√© https://t.co/PIA7XXjnv0
As√≠ las cosas, es un interrogante si el PP descuidar√° el centro o no. El perfil de Feij√≥o, y el hecho de que parte del ‚Äėmarianismo‚Äô retome posiciones (‚Äúvuelven las canas al PP‚ÄĚ, dec√≠a el otro d√≠a alguien -no recuerdo qui√©n- en la radio), hacen pensar que no. Pero el pacto con Vox deja clara una realidad: amortizado Ciudadanos, al PP s√≥lo le queda fagocitar a Vox para lograr la ansiada reunificaci√≥n del voto de la derecha. Y si ese combate se libra ah√≠, el centro puede quedar libre.
A fin de cuentas, en el PP ya han hecho gran parte del trabajo de absorción. Igual que los restos del naufragio de UCD en 1982 sirvieron para apuntalar al PP de 1989, en el PP postRajoy se han pasado desde 2019 intentando juntar madera naranja para parchear las fugas del buque azul. Feijóo ha dicho que no seguirá haciendo eso, dejando al contramaestre Fran Hervías en la tabla antes de lanzarlo a los tiburones. Tampoco es que queden muchas maderas aprovechables a flote…
Pero no sólo del PP depende el futuro de Ciudadanos, sino también del PSOE. Viene de un gobierno de coalición con Podemos y está a la espera de ver si Yolanda Díaz logra aglutinar al espacio postPodemos a pesar de tantas zancadillas internas como suelen darse en esa parte del espectro político.
Los socialistas no se sentir√≠an inc√≥modos mirando m√°s hacia el centro -ni ahora ni hace tres a√Īos-. Y m√°s sabiendo que la reelecci√≥n de S√°nchez entre pandemia e inflaci√≥n puede depender de mostrar su vis ‚Äėhombre de Estado‚Äô moderado. El centro puede volver a tener peso justo cuando m√°s polarizados est√°n los discursos.
ūü§Ē Uniendo los puntos
En 2023 Ciudadanos puede encontrarse con un panorama desolador: ocho diputados en el Parlamento Europeo (hasta 2024), seis diputados en el Parlament catalán (hasta 2025, como mucho), un juntero en la Junta de Castilla y León (hasta 2026).
La visión más pesimista, y la predominante hasta ahora, es que seguramente no habría ninguno más, ni en el Congreso ni en otras autonomías. Sería la larga agonía de una herida letal autoinfligida en 2019.
Pero quizá, quién sabe, pueda encontrar una nueva luz: un PP enzarzado a la derecha con Vox y un proyecto fuerte a la izquierda del PSOE que les obligue a pelear (sin hacer sangre) lejos del centro. Y todo un carril central despejado para cazar descontentos. A pesar del peso del tiempo y del desencanto por los errores pasados, claro está. Pero libre al fin y al cabo.
O eso o la desaparici√≥n siete a√Īos despu√©s de irrumpir. Y, la verdad, ser√≠a un final triste, sin haber logrado cambiar apenas nada y habiendo servido s√≥lo para apuntalar al bipartidismo al que vinieron a combatir. El tiempo, y la polarizaci√≥n, dir√°n.
Descansa, te escribo en unos d√≠as ūüĎčūüŹĽ
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Borja Ventura
Borja Ventura @borjaventura

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