Ver perfil

ūüĒĒ Tocan a muerto por el proc√©s

Borja Ventura
Borja Ventura
‚úŹÔłŹ 1.700 palabras ‚ŹĪÔłŹ 12 minutos¬†
ūüĎčūüŹĽ Saludos, votantes,
En apenas unas semanas se han sucedido algunos eventos, en apariencia inconexos, que marcan el final de un ciclo pol√≠tico intenso en Catalu√Īa. Tras m√°s de una d√©cada de tensi√≥n soberanista, y tras el enorme desgaste vivido, todo hace indicar que el proc√©s ha terminado. Al menos de momento.
El final del procés se ha anunciado como los campanarios en los pueblos anuncian el fallecimiento de un vecino: tocando a muerto.
Al l√≠o ūüĎáūüŹĽ
ūüēĶūüŹĽ Punto uno: esp√≠as, sondeos, soldados e himnos sin letra
Que Esquerra y lo que fue Convergència se llevan mal no es noticia. Y no es que sean formaciones de signo contrario opuesto, es que hay mutua desconfianza. Lo contaba bien Toni Aira, que fue parte del equipo de Junts pel Sí, en un artículo que publiqué hace unos meses:
‚ÄĚHa habido siempre animadversi√≥n importante del universo de ERC hacia el convergente, al que acusaban de tratarles con condescendencia, como el hermano peque√Īo que nunca ser√° mayor; y a la inversa, el mundo convergente acusaba a ERC de una inquina que no pod√≠an entender, y eso se fue enquistando‚ÄĚ
Por tanto tampoco deber√≠a sorprender que de vez en cuando cruzaran cr√≠ticas. Especialmente ahora, con ERC en el Govern, cuando se pasan facturas por lo vivido en estos √ļltimos a√Īos: mientras Oriol Junqueras se qued√≥ y pag√≥ su pena en la c√°rcel, Carles Puigdemont huy√≥ para intentar seguir mandando en la distancia.¬†Sin embargo, ha habido un punto de inflexi√≥n.
Primera campanada. D√≠a 15 de marzo. Gabriel Rufi√°n ataca sin miramientos a Converg√®ncia: ‚ÄúEran se√Īoritos que se cre√≠an James Bond (‚Ķ) simplemente para hacerse un selfie en seg√ļn qu√© despachos‚ÄĚ, algo que ha calificado de ‚Äúuna frivolidad terrible‚ÄĚ. A pesar de decir que se estaba conteniendo, lo que Rufi√°n hizo fue dar por buenas las informaciones que durante a√Īos publicaron los medios conservadores, denunciando la injerencia rusa en el ‚Äėproc√©s‚Äô.
Jordi Sànchez
√Čs possible ser m√©s ignorant?. En tot cas √©s impossible ser m√©s miserable. I √©s indiscutible que qui parla aix√≠ ‚Ā© es converteix de fet en portaveu oficial de les clavegueres de l‚Äôestat i la bombolla de la dreta medi√†tica. Aix√≠ no, ‚Ā¶@gabrielrufian‚Ā© https://t.co/LfTnQokTDJ
La respuesta desde el espacio postconvergente fue bastante rotunda, incluyendo una queja oficial del vicepresidente al president Jordi Puigneró a Pere Aragonès. No se puede decir que haya una ruptura total en el polo soberanista, pero casi.
Segunda campanada. Dos d√≠as despu√©s, el 17 de marzo, la Generalitat publicaba un macrosondeo cuyo trabajo de campo se hab√≠a hecho en diciembre y en el que se registraba el menor apoyo ciudadano al independentismo catal√°n en una d√©cada. Seg√ļn esos datos, el 39% de los catalanes defiende la independencia (que sigue siendo una cifra enorme), mientras el 53% la rechaza.
Y no se trataba de algo menor, sino del trabajo del Centre d‚ÄôEstudis d‚ÄôOpini√≥, el equivalente al CIS en Catalu√Īa, controlado por la Generalitat. El bar√≥metro, en el que normalmente se contemplaba esa cuesti√≥n, lleva sin publicarse desde mayo del a√Īo pasado, pero sirve para retratar bien c√≥mo se fragu√≥ el proc√©s cambiando por completo el sentir de la mayor√≠a de la ciudadan√≠a catalana.
Evolución del independentismo (Fuente: CEO)
Evolución del independentismo (Fuente: CEO)
Tercera campanada. Ha pasado algo m√°s inadvertida, pero es tambi√©n simb√≥lica: el Juan Sebasti√°n Elcano, buque escuela de la Armada, amarr√≥ en Barcelona tras 18 a√Īos sin hacerlo, con la protesta de los independentistas.
Cuarta campanada. Justo el mismo tiempo, 18 a√Īos, hac√≠a que no sonaba la campanada m√°s audible de todas: la de la Selecci√≥n espa√Īola de f√ļtbol jugando en Barcelona.
Esta √ļltima campanada se fue preparando en enero, cuando la RFEF lo anunci√≥: ser√≠a para un partido amistoso contra una selecci√≥n menor, y no ser√≠a en el Camp Nou sino en el mucho m√°s proclive estadio del Espanyol (sic) de Barcelona. Pero era el fin de una ausencia muy notoria.
Y es que precisamente el f√ļtbol es arma pol√≠tica de primer orden. Basta recordar que en no pocas finales de Copa del Rey disputadas por el Bar√ßa en los √ļltimos a√Īos se ha pitado el himno, en presencia del monarca, y eso estando en ciudades fuera de Catalu√Īa. Del mismo modo, cuando Ciudadanos era el principal partido de la oposici√≥n llev√≥ una pantalla gigante a la calles de Barcelona para seguir la Eurocopa. Era 2016, y tanto el proc√©s como Ciudadanos segu√≠an vivos.
Con todos esos ingredientes, la campana ta√Ī√≥ por tercera vez: casi 40.000 personas ‚Äėcantaron‚Äô el himno en Barcelona. El partido fue mediocre, pero era lo menos importante del d√≠a.
‚̧ԳŹ‚Äćūü©Ļ Punto dos: la estrategia de choque de dos nacionalismos
As√≠ las cosas, hay una ruptura pol√≠tica del polo soberanista, un cambio de sentir en la sociedad catalana y un re-acercamiento de los s√≠mbolos espa√Īoles a Catalu√Īa, desde el Ej√©rcito hasta el f√ļtbol. Y todo ello en apenas dos semanas que cierran una herida de m√°s de una d√©cada.
Pero para curar de verdad las lesiones conviene saber c√≥mo se producen. Y el origen de todo est√° en la combinaci√≥n de tres factores unidos en el tiempo: la desafecci√≥n por una voluntad pol√≠tica no reconocida, la necesidad de ocultar los casos de corrupci√≥n y la dif√≠cil gesti√≥n pol√≠tica de la crisis econ√≥mica. Aunque en realidad todo hab√≠a empezado unos a√Īos antes, un 13 de noviembre de 2003, cuando un Jos√© Luis Rodr√≠guez Zapatero reci√©n llegado a la secretar√≠a general del PSOE se compromet√≠a a reformar el Estatut en el acto central de la campa√Īa del PSC.¬†
Mítin de Zapatero en 2003
Mítin de Zapatero en 2003
Tres d√≠as despu√©s Converg√®ncia perd√≠a la mayor√≠a y, por primera vez, Catalu√Īa ten√≠a un gobierno de signo pol√≠tico diferente. Fueron dos legislaturas de convulsi√≥n, pero tambi√©n de cambio. La oposici√≥n, tanto la de Catalu√Īa como la de Madrid, vio como durante a√Īos la regi√≥n se hab√≠a convertido en un granero de votos socialistas.
El 28 de junio de 2010, y tras a√Īos de tensiones y recursos, el Tribunal Constitucional recort√≥ el Estatut. A pesar de que la corrupci√≥n ya empezaba a asomar por el horizonte convergente, el 28 de noviembre de ese a√Īo Artur Mas reconquist√≥ la Generalitat, e hizo de la lucha por el Estatut su primera gran reivindicaci√≥n. Rajoy ganar√≠a con mayor√≠a absoluta unos meses despu√©s tras haber hecho campa√Īa contra √©l durante meses.¬†
Con el foco puesto en la crisis econ√≥mica, Catalu√Īa se convirti√≥ en el argumento perfecto para aunar voluntades pol√≠ticas a uno y otro lado mientras arreciaban los recortes. Para cuando ambos presidentes se reunieron en La Moncloa el 20 de septiembre de 2012 ya estaba todo roto entre ellos, y sobre esa grieta edificar√≠an sus mandatos. El nacionalismo es una hoja con dos caras, y de la misma forma que se dispar√≥ en Catalu√Īa tambi√©n lo hizo en el resto de Espa√Īa.
Rajoy y Mas en 2012 (Fuente: Moncloa)
Rajoy y Mas en 2012 (Fuente: Moncloa)
La historia del proc√©s es la de un enorme desencuentro social que desgaj√≥ voluntades en dos frentes. Se sucedieron las manifestaciones en Madrid y en Barcelona, alentadas por discursos incendiarios. Empezamos a acostumbrarnos a t√©rminos propios de otros tiempos y latitudes: ‚Äėpresos pol√≠ticos‚Äô, ‚Äėderecho a decidir‚Äô, ‚Äėv√≠a unilateral‚Äô, ‚Äėrefer√©ndum de autodeterminaci√≥n‚Äô, ‚Äėguerra sucia‚Äô, ‚Äėpolic√≠a patri√≥tica‚Äô. Se ech√≥ tanta le√Īa en aquella hoguera que el incendi√≥ acab√≥ por ir devorando, uno a uno, a todos los implicados.
Artur Mas tuvo que dejar la pol√≠tica porque las CUP se cobraron su cabeza. Su sucesor lleva a√Īos huido del pa√≠s. La gesti√≥n del proc√©s debilit√≥ a un Rajoy al que la corrupci√≥n le dio la puntilla. CiU se rompi√≥ primero y Converg√®ncia desapareci√≥ despu√©s. Ha habido c√°rcel, antidisturbios y fondos reservados. Esquerra gobierna y, tras la deriva de Converg√®ncia, ha sido su posibilismo lo que ha dado la puntilla al proc√©s. Para empezar, porque hicieron posible la moci√≥n de censura que dio inicio al mandato de S√°nchez.¬†
ūü§Ē Uniendo los puntos
Tras toda guerra (pol√≠tica, en este caso) suele llegar la paz. E igual que hay guerras que son fr√≠as porque no llegan a estallar aunque sean latentes, tambi√©n hay paces que no son tal cosa, porque sigue habiendo tensi√≥n. Es cierto que el PSOE ha empe√Īado parte de su capital pol√≠tico en solucionar el ‚Äėproc√©s‚Äô. De ah√≠ los indultos a los presos, la creaci√≥n de una mesa de negociaci√≥n o la permisividad con ciertos desplantes de ERC en votaciones fundamentales para el devenir de la legislatura.
Por su parte, ERC se ha apuntado a una pol√≠tica m√°s posibilista con la que pretende dar un paso atr√°s para poder retomar impulso. Por el camino consigue desplazar a la postconvergencia, que sigue partida por el ‚Äėexilio‚Äô de sus l√≠deres y el peso de la corrupci√≥n. Adem√°s, se lleva algunas concesiones desde Madrid que, si bien no responden a sus reclamaciones, s√≠ les auguran un futuro m√°s favorable.
Sánchez y Aragonès (Autor: Ricardo Rubio - Europa Press)
Sánchez y Aragonès (Autor: Ricardo Rubio - Europa Press)
As√≠ las cosas, ni Esquerra es un socio fiable para el PSOE, ni el PSOE puede dar por cerrado el conflicto con Catalu√Īa. Es m√°s, el ‚Äėproc√©s‚Äô fue la manifestaci√≥n m√°s evidente y sangrante de una pulsi√≥n pol√≠tica que siempre ha existido. Y, como sucede en el Pa√≠s Vasco, es c√≠clica: hay √©pocas de mayor tensi√≥n y √©pocas m√°s tranquilas. Ahora el foco pol√≠tico est√° en otras cosas, pero no es descartable que regrese‚Ķ aunque cabe esperar que lo haga de una forma menos rupturista.
√Ānimo con la semana, te escribo en unos d√≠as ūüĎčūüŹĽ
¬ŅTe ha gustado? S√≠ No
Borja Ventura
Borja Ventura @borjaventura

D√≥nde vives, c√≥mo vistes, en qui√©n conf√≠as... Todo es pol√≠tica y todo es siempre personal. ¬ŅTe apuntas?

Para cancelar tu suscripción, haz clic aquí.
Si te han remitido este boletín y te ha gustado, puedes suscribirte aquí.
Created with Revue by Twitter.